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miércoles, 1 de septiembre de 2010

Bicentenario del México independiente y Centroamérica

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¡Pobre México, fusilamos al hombre que nos dio la Patria!

Don Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu o Agustín I de México (27 se septiembre de 1783 - 19 de julio de 1824) fue un militar y político novohispano. Durante la primeras etapas de la guerra por la Independencia de México, Iturbide militó en el ejército realista combatiendo a los insurgentes. Posteriormente, durante el marco del trienio liberal en España, fue designado comandante para combatir a Vicente Guerrero, jefe de los rebeldes en la Sierra Madre del Sur. Con ideología opuesta a la implementación de la Constitución de Cádiz, decidió pactar con las fuerzas insurgentes.

El 4 de febrero, desde Tepecuacuilco, Iturbide escribió una segunda carta a Guerrero en la que le propuso reunirse cerca de Chilpancingo para sellar un pacto de paz, enviando a Antonio Mier y Villagómez como su emisario.   El 10 de febrero, de acuerdo a Lorenzo de Zavala, se efectuó una reunión en Acatempan en donde Guerrero e Iturbide, respaldados por sus tropas, se reunieron, conversaron y se abrazaron para sellar la paz. De acuerdo con Lucas Alamán, fue José Figueroa el comisionado por los insurgentes para reunirse con el comandante realista.  A partir de entonces, las fuerzas militares de Guerrero se pusieron a las órdenes de Iturbide.

Proclamó el Plan de Iguala en febrero de 1821, más adelante, en agosto del mismo año firmó los Tratados de Córdoba con Juan O'Donojú. De esta manera se logró consumar la independencia el 27 de septiembre de 1821 –Esta fecha no es conmemorada en México-.

El día 27 de septiembre de 1821 —fecha del cumpleaños de Iturbide—, la división de Filisola salió desde Chapultepec para reunirse con el grueso de las tropas en Tacuba. A las diez de la mañana, el jefe máximo del Ejército Trigarante, montado en un caballo negro y seguido del Estado Mayor, avanzó por el Paseo Nuevo hasta llegar a la avenida de Corpus Christi, deteniéndose en la esquina del convento de San Francisco bajo un soberbio arco triunfal. Fue recibido por el alcalde más antiguo, José Ignacio Ormaechea, quien le entregó las llaves de la ciudad. El paso del contingente fue vitoreado con gritos de «¡Viva Iturbide!, ¡Viva el Ejército Trigarante!, ¡Viva el emperador Iturbide!».

Con sus propias palabras nos anuncia:
«Mexicanos: Ya estáis en el caso de saludar a la patria independiente como os anuncié en Iguala; ya recorrí el inmenso espació que hay desde la esclavitud a la libertad, y toqué los diversos resortes para que todo americano manifestase su opinión escondida..[..]..Ya me veis en la capital del imperio más opulento sin dejar atrás ni arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenen de maldiciones al asesino de su padre; por el contrario, recorridas quedan las principales provincias de este reino, y todas uniformadas en la celebridad han dirigido al ejército trigarante vivas expresivos y al cielo votos de gratitud..[..]..Se instalará la Junta; se reunirán las Cortes; se sancionará la ley que debe haceros venturosos, y yo os exhortó a que olvidéis las palabras alarmantes y de exterminio, y sólo pronunciéis unión y amistad íntima...».
Agustín de Iturbide, 27 de septiembre de 1821

Presidió la regencia del primer gobierno provisional mexicano. En mayo de 1822, fue proclamado emperador y coronado dos meses más tarde con el nombre de Agustín I de México.
Bajo el gobierno de Agustín de Iturbide México tuvo su mayor extensión territorial, ganando las anexiones más o menos voluntarias de otras provincias que habían declarado su independencia de España.
Para finales de 1822, la Bandera de las tres garantías ondeaba ya desde la frontera de Costa Rica en el sur, hasta el enorme territorio que comprende una línea imaginaria entre la Alta California hasta el río Mississippi.
En diciembre de 1822, Antonio López de Santa Anna proclamó el Plan de Veracruz, provocando que los antiguos insurgentes de ideas republicanas e inconformes con el régimen imperial se levantaran en armas. En febrero de 1823, se firmó el Plan de Casa Mata, como resultado, los borbonistas y republicanos unieron sus fuerzas para apoyar el derrocamiento de Iturbide. El emperador decidió abdicar en marzo de 1823 y se exilió en Europa. Durante su ausencia, el Congreso mexicano lo declaró traidor a la patria, dando órdenes para prenderlo en caso de que el antiguo emperador volviese a pisar territorio mexicano. Iturbide, sin conocer esta resolución, regresó a México en julio de 1824. Al desembarcar en Tamaulipas fue arrestado y posteriormente ejecutado por un pelotón de fusilamiento.
Su nombre en asociación con la bandera nacional, fue conservado durante mucho tiempo en una estrofa de la letra original del Himno Nacional de México, la cual fue suprimida en 1943. –Me pregunto por qué ensañarnos con tan importante héroe de la rica historia de México, y desde esta pequeña tribuna exhorto el rendir honores de libertador a Don Agustín de Iturbide desde la Alta California hasta Costa Rica, siendo siete las repúblicas hermanas: Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y México-.

VII
Si a la lid contra hueste enemiga
nos convoca la tropa guerrera,
de Iturbide la sacra bandera
¡mexicanos! valientes seguid.
Y a los fieros bridones les sirvan
las vencidas enseñas de alfombra:
los laureles del triunfo den sombra
a la frente del bravo adalid.

Sucesos que se ven hoy en día, donde el Congreso mexicano está más enfocado en destruir que en crear bienestar para todos.

En filatelia muy poco se le ha conmemorado en México, solo se tiene la bandera de las tres garantías, el abrazo de Acatempan y la estampilla de la entrada del Ejército Trigarante. En estos dos últimos se encuentra vestido de militar Don Agustín de Iturbide.


En septiembre de 2010, se pusieron a la venta nuevas estampillas de la Entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México con Don Agustín sobre su caballo negro , la bandera de las Tres Garantías además la entrevista entre Juan O'Donojú y Don Agustín de Iturbide. 




Saludos y un abrazo.

1 comentario:

Ernesto dijo...

Así es mi estim Gerardo.

Lamentablemente no le ha dado a Itubide el lugaque le corresponde en la Independencia de México.

Muchas felicidades por tu ilustrado artículo.

Va un caluroso abrazo.

Saludos.